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Last Updated on 3 junio, 2026 by Daniel Silvente
Dicen que en la vida hay que plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo. Yo añadiría, o incluso sustituiría todo lo anterior por hacer un Salar de Uyuni Tour, porque pocos lugares en Sudamérica impresionan tanto como este desierto de sal infinito.
A día de hoy todavía me cuesta creer lo que vi, pero recuerdo perfectamente cada paisaje, cada parada y esa sensación de estar recorriendo uno de los lugares más increíbles del mundo. Sé que las palabras se quedan cortas, pero voy a intentar contarte cómo fue mi tour al Salar de Uyuni desde Chile.
Antes de empezar la ruta, decidimos pasar 3 días en San Pedro de Atacama para aprovechar mejor el viaje. Fue una decisión perfecta, porque tuvimos tiempo de descubrir el Valle de la Luna, relajarnos en las Termas de Puritama y observar las estrellas durante un tour astronómico. Si tienes algunos días antes de visitar el salar, te recomiendo incluir alguna de estas actividades en San Pedro de Atacama.
Yo realicé el Tour de 3 días desde San Pedro de Atacama, una ruta que empieza en Chile y termina en Uyuni, Bolivia. Aun así, existen otras opciones para visitar este lugar mágico: puedes regresar a San Pedro de Atacama, salir desde Uyuni o elegir una ruta de diferente duración. Si todavía no tienes claro cuál encaja mejor contigo, te recomiendo consultar nuestra guía completa con todos los tours al Salar de Uyuni.
Resumen del Salar de Uyuni Tour que hice
El Salar de Uyuni Tour que hice fue la ruta de 3 días desde San Pedro de Atacama, en Chile, con final en Uyuni, Bolivia. Es una opción perfecta si estás viajando por el norte de Chile y quieres cruzar al altiplano boliviano sin organizar un traslado aparte.
Durante 3 días recorrimos en 4×4 algunos de los paisajes más impresionantes de la ruta: lagunas altiplánicas, el Desierto Salvador Dalí, las Termas de Polques, los géiseres Sol de la Mañana, la Laguna Colorada, formaciones rocosas, un alojamiento de sal y, por supuesto, el Salar de Uyuni al amanecer.
Es un tour intenso, con muchas horas de vehículo, cambios de altitud y temperaturas frías, pero también una de las experiencias más completas para descubrir el sur de Bolivia. Además, en este caso el tour incluye recogida en San Pedro de Atacama, transporte en 4×4, comidas y alojamiento durante la ruta.
Día 1 del Salar de Uyuni Tour: de San Pedro de Atacama a Bolivia
Después de unos días muy intensos en San Pedro de Atacama, llegó el momento de empezar nuestro Salar de Uyuni Tour. Como el minibús nos recogía a las 4:00 de la madrugada, decidimos acostarnos pronto la noche anterior. El mejor plan era intentar descansar todo lo posible. Y menos mal.
Pasaron a recogernos puntuales y las 12 personas del grupo fuimos juntas hasta la frontera entre Chile y Bolivia. Allí nos dividieron en tres vehículos 4×4 para continuar la ruta.

Cruce de frontera y desayuno
Antes de cruzar a Bolivia tuvimos que rellenar algunos documentos indicando cuánto tiempo íbamos a pasar en el país. Después del papeleo, nos esperaba un desayuno con tortitas, café con leche, fruta y bocadillos. Después del madrugón, nos supo a gloria.
Con las pilas cargadas, llegaron los coches para continuar el tour al Salar de Uyuni. Nosotras compartimos vehículo con una pareja francesa y una madre e hija brasileñas. Fue un grupo muy agradable desde el primer momento.
Al llegar a la frontera, nos sellaron los pasaportes y oficialmente ya estábamos en Bolivia. En medio de la nada, con vistas a volcanes y paisajes infinitos, empezó de verdad la aventura.

Lagunas, volcanes y paisajes del altiplano
Desde el coche no podíamos dejar de mirar por la ventanilla. El paisaje parecía sacado de una película: desierto, volcanes, lagunas de colores, rocas enormes y una sensación constante de inmensidad.
Las primeras paradas fueron la Laguna Blanca, la Laguna Verde y la Laguna Colorada. Cada una tenía un color distinto y un paisaje completamente diferente alrededor.
También visitamos uno de los puntos más altos del tour: el campo de géiseres, situado a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar. Es impresionante, pero conviene tomárselo con calma. Yo me emocioné, caminé demasiado rápido y terminé algo mareada por la altitud y los gases que salen del suelo. Conclusión: no tengas prisa, el géiser no se va a ir a ninguna parte.
Termas de Polques y Laguna Colorada
Antes de comer hicimos una de las paradas más especiales del día: las Termas de Polques. El agua estaba limpísima y desde dentro se podían ver paisajes increíbles del altiplano boliviano. Por un momento se me olvidó hasta que tenía hambre.
Comimos en el porche de una antigua escuela y, por la tarde, visitamos la Laguna Colorada. Su nombre no engaña: el color rojizo del agua, los flamencos rosados, las alpacas y las llamas del entorno creaban una imagen preciosa.

Primera noche en el altiplano
Al final de la tarde llegamos al primer alojamiento. Era un hostal muy sencillo, gestionado por personas locales de la zona. Estábamos en medio del desierto, sin conexión y a varias horas en coche de cualquier ciudad.
No era un alojamiento de lujo, pero para mí fue un lujo poder dormir allí. Nos trataron con muchísimo cariño y la comida estaba deliciosa.
Hablar español fue una gran ventaja, tanto en el alojamiento como durante el transporte. Ni los anfitriones ni nuestro conductor hablaban inglés, así que la pareja francesa tuvo más dificultad para seguir algunas explicaciones. Aun así, Willy, nuestro conductor, se esforzaba mucho por hacerse entender y explicar la historia de cada lugar, los paisajes y las curiosidades de la ruta.
Día 2 del Salar de Uyuni Tour: rumbo al Hotel de Sal
Al día siguiente, la primera parada fue Italia Perdida y el Valle de las Rocas, un desierto lleno de formaciones rocosas con formas imposibles. Algunas parecían esculturas naturales. La que más me llamó la atención tenía forma de camello.
También visitamos el Cañón del Inca, una roca enorme en medio de un cañón que parecía sacado de una película. Por momentos daba la sensación de estar dentro de una escena de El Rey León.

Valle de las Rocas y Fauna Sora
Antes de comer, nuestro guía nos indicó un pequeño camino de unos 10 minutos hasta Fauna Sora. Al llegar, descubrimos un rincón precioso, rodeado de patos, vegetación de colores y formaciones rocosas por todas partes.
Paseamos un buen rato por la zona, disfrutando de la tranquilidad del paisaje, y después nos reunimos de nuevo con el grupo para continuar el camino en coche.

Comida y parada en San Agustín
A la hora de comer llegamos a un pequeño bar situado en medio de la ruta hacia el Salar de Uyuni. Allí coincidimos con otros grupos y cada conductor preparó la comida para sus viajeros.
La comida estuvo deliciosa y nuestro grupo lo pasó en grande. Después continuamos hasta San Agustín, donde vimos una antigua estación de trenes y aprovechamos para probar un par de cervezas de quinoa en un bar de cervezas artesanas locales.
Poco después volvimos al coche para seguir dirección al Hotel de Sal en Uyuni.

Llegada al Hotel de Sal
Cuando llegamos, la primera impresión fue un poco confusa: el Hotel de Sal parecía estar hecho de ladrillos. Antes de que cundiera el pánico, Willy nos explicó que, debido a la fuerte temporada de lluvias en Uyuni, es imposible mantener el exterior del edificio hecho de sal.
Por eso, por fuera está recubierto de ladrillo, pero por dentro está construido completamente con sal.
El hotel nos encantó. Además, cada pareja del grupo tuvo una habitación privada, algo que no esperábamos y que fue una sorpresa. Después de un día largo de ruta, encontrar un alojamiento así en medio del desierto nos pareció un auténtico lujo.
Al poco de llegar nos sirvieron la merienda y después una cena temprana muy rica. Tocaba descansar pronto, porque al día siguiente nos esperaba uno de los momentos más especiales del Salar de Uyuni Tour: ver el amanecer en el salar.
Día 3 del Salar de Uyuni Tour: Amanecer en el Salar de Uyuni
Por la mañana, aunque en realidad todavía era de noche, todo el grupo estuvo súper puntual. Cargamos el coche y empezamos el recorrido hacia uno de los momentos más esperados del Salar de Uyuni Tour: ver amanecer en mitad del salar.
Decidimos empezar cerca de la Isla Incahuasi para poder visitarla justo después. Esperar el amanecer allí fue espectacular. Hacía muchísimo frío, pero en cuanto salió el primer rayo de sol se empezó a notar el calor de golpe.

Isla Incahuasi y cactus gigantes
Después de ver el amanecer en el Salar de Uyuni, visitamos la Isla Incahuasi. Es un lugar extraño, bonito y divertido al mismo tiempo: una isla llena de caminos de piedra y cactus gigantes en medio de un desierto de sal infinito.
Como puedes imaginar, nos hicimos mil fotos. Es uno de esos lugares en los que cuesta guardar la cámara porque todo parece diferente a cualquier paisaje que hayas visto antes.

Desayuno en medio del salar
Al bajar de la Isla Incahuasi, nos esperaba Willy con una mesa de sal preparada y un desayuno increíble. Había bizcocho, café con leche, galletas y más cosas para recuperar energía después del madrugón.
Estábamos hambrientos y todo estaba delicioso. A esas alturas ya empezábamos a pensar que, además de un tour por paisajes increíbles, también estábamos haciendo un pequeño tour gastronómico.
Fotos en el Salar de Uyuni
Las siguientes paradas fueron ya dentro del propio Salar de Uyuni. Allí aprovechamos para hacer las famosas fotos de perspectiva y algunas fotos de grupo muy divertidas.
Antes de despedirnos de este paisaje tan impresionante, visitamos también el monumento al Dakar, una de las paradas más conocidas dentro del salar.
Colchani y Cementerio de Trenes
Después dejamos atrás el Salar de Uyuni y pusimos rumbo al pueblo de Colchani, conocido por su mercado de souvenirs. Allí compramos algunos detalles para amigos y familiares antes de continuar la ruta.
Antes de comer, visitamos el famoso Cementerio de Trenes en Uyuni. Es uno de esos lugares curiosos y fotogénicos donde es imposible no sacar la cámara. Durante un rato nos sentimos influencers improvisados.

Final del tour en Uyuni
Para terminar, comimos en un restaurante donde probé por primera vez carne de llama. Estaba riquísima, aunque también había opción vegetariana.
Después de comer, nos llevaron a la agencia del operador, donde tuvimos acceso a internet por si necesitábamos llamar o enviar algún mensaje urgente. Allí nos despedimos de Willy y del resto del grupo, que después de tres días de ruta ya sentíamos casi como amigos.
Así terminó nuestro Salar de Uyuni Tour desde Chile: cansados, felices y con la sensación de haber vivido una de las experiencias más increíbles del viaje.
Sin duda fue una experiencia increíble que nunca olvidaré. Nunca hubiera pensado que pudiesen existir lugares naturales tan bellos, impactantes y mágicos más allá de las páginas de los cuentos de fantasía. Esos días en mi cabeza son como un paréntesis de desconexión. ¿Te han entrado ganas de visitar el Salar de Uyuni? ¿Tienes alguna duda? ¡Cuéntame!
¿Merece la pena hacer el Salar de Uyuni Tour desde Chile?
Sí, sin duda. Hacer el Salar de Uyuni Tour desde San Pedro de Atacama merece mucho la pena si estás viajando por el norte de Chile y quieres continuar tu ruta hacia Bolivia. En solo 3 días recorres paisajes completamente diferentes: lagunas de colores, géiseres, termas, desiertos, formaciones rocosas, el Hotel de Sal, la Isla Incahuasi y, por supuesto, el inmenso Salar de Uyuni.
Es un tour intenso, con madrugones, muchas horas de vehículo y cambios de altitud, pero cada parada compensa el esfuerzo. Además, es una forma muy práctica de cruzar de Chile a Bolivia sin tener que organizar transporte, alojamientos y comidas por tu cuenta.
Si estás pensando en vivir esta experiencia, puedes consultar todos los tours al Salar de Uyuni en Howlanders y reservar la ruta que mejor encaje con tu viaje.
