Experiencia Camino de Santiago

Experiencia Camino de Santiago

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Suponemos que si has llegado hasta aquí es porque has estado pensando en hacer el Camino de Santiago y quisieras hacerte algunas ideas de cómo es. Nuestra compañera Nicole, te cuenta de primera mano su experiencia con nosotros, en su caso, haciendo el Camino Francés.

¿Por qué hacer el Camino de Santiago?

Pueblo Camino francés

Soy extranjera y como muchos otros extranjeros, había oído hablar del Camino de Santiago desde hacía mucho tiempo. Varias personas me habían dicho que en el caso de visitar España algún día, tenía que hacerlo porque además de que los paisajes que se recorren son conocidos por su belleza, era una experiencia única por muchas otras razones.

En mi caso, éramos un grupo grande, unas 50 personas de diferentes países que habían venido por razones distintas. Algunos motivados por su religión, por superación propia, por los paisajes o simplemente por tachar una experiencia tan conocida como ésta, de su lista de cosas por hacer. Yo la verdad no sabía ni qué me motivaba, solo sabía que quería hacerlo, y aunque empecé sin muchas expectativas creo que terminé convirtiéndome en una de esas personas que quieren convencer a todo el mundo de hacerlo también.

¿Por qué hacer el Camino francés?

vistas camino frances
Vistas del Camino De Santiago

Decidí hacer el Camino Francés porque además de oír que era el más bonito de todos, fue el que más recomendaron como primera vez al ser presuntamente el que más rodeado de naturaleza está.

Nuestro camino duró 5 días comenzando desde Sarria (aunque hay otra gente que decide hacerlo 7 o más días, depende de tu disponibilidad), un pequeño pueblo situado en la provincia de Lugo, en la comunidad autónoma de Galicia. Llegamos en la noche y fuimos directo a un restaurante en el que empezaría lo que yo llamaría un maravilloso tour gastronómico (una de mis razones favoritas para hacer el camino), no solo por la comida si no por el gusto de servirla de quienes nos atendían. Siempre con una sonrisa, orgullosos de sus platos y de tenernos en su restaurante, que por la pinta que tenía y por las fotos que colgaban en las paredes, llevaba tiempo abierto. Supongo que sobra decir que estaba increíble, pero es que además era super generoso y asequible. Aquí te comparto una una lista de Los mejores restaurantes del Camino Francés.

Alojamiento en el Camino de Santiago

peregrino camino frances

Después del restaurante, fuimos al que sería nuestro primer hostal, otra súper experiencia porque aunque me considero una persona “todoterreno” (queriendo decir que suelo adaptarme a cualquier situación), está claro que prefiero un lugar limpio, cómodo y tranquilo. Por fortuna, este sería un aspecto que me sorprendería gratamente durante todo el Camino, porque todos los hostales/hoteles en los que estuvimos fueron estupendos. 

Por supuesto, cada uno decide cómo viajar, pero creo que la diferencia entre hostal/hotel y albergue es evidente cuando puedes quitarte el peso de cargar con algunas cosas de la mochila, como bolsas de dormir, cuyo peso (por más liviano que sea) parece el doble cuando tienes que caminar durante más de 7 horas seguidas. Y hablando de caminar, aprovecho para recalcar la importancia de llevar un buen calzado que sobre todo esté previamente utilizado, porque aunque nadie está libre de ampollas, mejor evitar que nuestros pies se conviertan más en ampollas que pies… como le pasó a una de las chicas que venía en el grupo y que solo pudo continuar porque formamos un mega kit para ampollas entre todos los que estábamos ahí. A propósito, si ya tienes claro que quieres hacer el Camino, te recomendamos que leas nuestra lista de cosas que no pueden faltar en tu maleta.

El Camino te une contigo mismo y con los demás

Grupo durante el Camino Francés Howlanders

El Camino te une y te vuelve más empático y más solidario con las personas que están a tu alrededor que, aunque no conoces, sabes que están pasando por lo mismo. Empiezas a oir sus historias, de cómo llegaron hasta allí, de lo que les ha pasado o de por qué lo están haciendo, y eso te motiva a seguir adelante. Porque “si ellos pueden yo también puedo” y porque incluso a veces cuando crees que no puedes más del cansancio, alguien aparece por detrás motivándote a seguir adelante hasta la meta, la ciudad de Santiago de Compostela

El Camino además de darte la oportunidad de conectar con desconocidos, te da mucho tiempo para hacerlo también con la naturaleza y de reflexionar muchísimo, porque aunque hayas iniciado con varias personas, algunas veces te encuentras a solas durante largos ratos teniendo en cuenta que cada persona tiene un ritmo distinto. 

Que esto quede claro porque al Camino no se debe ir con prisa, si no puede hacerse largo, pesado y no llegar a disfrutarse. Por más cansancio que tengas lo bonito es poder darse cuenta de dónde está uno y de lo que está haciendo, y (como me pasó a mí) darse cuenta también de que “si he sido capaz de hacer esto, podré hacer cualquier cosa”. 

El fin del Camino 

Después de algunos días de cansancio, de poco sueño, de caminar y caminar y caminar (y eso sí de mucha y buena comida, insisto en que esta fue una de las cosas que más disfruté), te encuentras caminando de repente sobre el pavimento de la ciudad de Santiago. Mirando a tu alrededor porque aunque han sido pocos días, todo lo que has visto hasta ahora han sido pueblos pequeños o extensos campos verdes, y porque no puedes creer que lo que nunca pensaste terminar esté llegando a su fin. 

Más cerca del centro, empiezas a ver la Catedral de Santiago de Compostela y a los viajeros empezar a correr hacia ella a pesar de las ampollas en los pies y las demás molestias, tirando sus cosas al suelo sin importarles. Sientes una alegría colectiva tan grande que hasta se te quita el cansancio y finalmente te das las gracias a ti mismo por haber llegado hasta allí a pesar de todo. 

Catedral De Santiago de Compostela
Llegada a la plaza del Obradoiro, Nicole recostada mirando hacia la Catedral De Santiago de Compostela.

Dicen que el Camino de Santiago te cambia la vida… sinceramente no sé si será cierto o no. Sólo sé que te hace ver hasta dónde puedes llegar y cuáles son tus límites. Y te demuestra que, con muy poco, se puede vivir perfectamente… Así que me haya cambiado la vida o no, ahora tengo una auténtica experiencia en mi currículum viajero que espero poder repetir.

Un comentario en «Experiencia Camino de Santiago»

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